domingo, 19 de agosto de 2007

"La Semilla a Caído". De Catalina Fuenzalida.

“La semilla a caído, el tiempo de la lluvia a llegado, el árbol será frondoso, sus brotes prometen frutos jugosos, llenos de minerales que provienen de profundas raíces, torcidas, intrincadas, pero de una fertilidad enorme”

Si usted buscaba una metáfora novedosa para referirse a la “razón”, por favor, tome lápiz y papel. Uno nunca deja de aprender (y de impresionarse...).

Palabras Clave: Cosecha, vendimia, árbol, semilla, fruta, Couyoumdjian, La Jueza, venta, mulas...en fin.


Abstract: Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated
Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated

Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated
Ba-ba-bamp-ba ba-ba-ba-bamp-ba I wanna be sedated

Dentro de tanto lenguaje rígidamente estructurado, palabras rimbombantes, citas al pie de página que reafirman datos duros y frías estadísticas, serios estudiosos con sus ancianas y enredadas barbas, hay una luz, un fulgor, un oasis de conocimiento renovado, en suma, nuevos bríos de esperanzas enlazados a un cúmulo de buenas intenciones.
Bueno, notará el señor lector nuestro esfuerzo por ponernos a tono con la prosa del siguiente trabajo. Digna representante de Lucila Godoy Alcayaga (o Gabriela Mistral para la chusma), la autora Catalina Fuenzalida hace y deshace con la figuras literarias existentes, todo para deleitarnos con esta oda al chamullo. Fruto de su inquietud intelectual, este ensayo titulado “La semilla a caído”, realizado en el marco del curso Historia Moderna, nos lleva a límites insospechados de la mula y la venta historiográfica. Desde ayudante hasta defensora estudiantil, al más puro estilo de “La Jueza”, ha sido ésta faceta desconocida su logro más relevante. Créannos, estamos en lo cierto.
Dentro de la biografía de la autora asoma una anécdota notable. No podemos comprender bajo que razones, quienes evaluaron el test de comunicación escrita de primer año, desconocieran el talento de nuestra autora. Ante eso, es un deber como comité editorial del Limon Cooller 2007, manifestar nuestro más absoluto desacuerdo con tan desafortunada decisión. Por lo mismo, queremos saber quien fue el cabrón, quien fue el degenerado...y perdonen por la palabra que usaremos...quien fue el individuo capaz de reprobar tan innovadora redacción. Ciertamente, desde un punto de vista más optimista, preferimos pensar que la comisión de dicho test se vio ensimismado por la prosa poética de nuestra autora, y quiso revisar nuevamente un trabajo de su autoría.
Pues bien, pasemos directamente al trabajo. La idea de la autora es noquear desde el primer asalto, por lo mismo no deja pasar mucho tiempo. Apenas ve a su oponente salir de la esquina opuesta, lanza un mangazo directo al mentón. No hay necesidad de pegar abajo del cinturón, acá la idea es que el protector bucal salga volando y que el rival acuse el recibo de una feroz bienvenida (Nótese la rima del texto. Si, el asunto rima):

“La semilla a caído, el tiempo de la lluvia a llegado, el árbol será frondoso, sus brotes prometen frutos jugosos, llenos de minerales que provienen de profundas raíces, torcidas, intrincadas, pero de una fertilidad enorme: la cosecha se avecina, nadie sabe lo que surgirá, sólo se puede prever su volumen, es un misterio, una duda enorme que muchos tratarán de clarificar”.
Con todos los problemas que hoy por hoy vive la agricultura nacional, la propuesta de la autora representa una luz de esperanza ante tantas pérdidas en las cosechas. Cualquier campesino que lea estas líneas creerá que las cosas se solucionarán. Es una inyección anímica importante. La poesía alimenta el alma...¿no cree lo mismo señor lector?.
Ahora, su poesía no se queda simplemente en las palabras de buena crianza. Su crítica se torna ácida y punzante, lanzando dardos que toman distintos rumbos. Uno de ellos va hacia el mismísimo Pulento:

“Ya no más de aquel placer que nunca sacia el hambre, que finalmente nos provoca indigestión e incertidumbre, desconfianza, guerras intestinas, el árbol de la razón a de darnos respuestas en la medida del hombre, de nuestras posibilidades, la angustia quedará atrás, el método científico responderá a nuestras inquietudes: el gobierno, la religión, Dios mismo merece ser cuestionado, el es quien debe amoldarse a este nuevo descubrimiento aliviador, el Dios de los prejuicios, de la piedad pura y ciega, a muerto”.

Si yo fuera Dios tendría miedo, mucho miedo.

El tono confrontacional no se detiene a lo largo del trabajo. Fiel a ese estilo, la autora lanza dardos ácidos sobre los protagonistas de la historia. Sus críticas, a pesar de lo rudas que pueden ser, vienen acompañadas del bálsamo, de la riqueza de la poesía.

“La fauna intelectual asombra, de ahí su fructífero legado, la burguesía aun en pañales, la nobleza de toga y de sangre (en menor medida, claro, atraídas por el auge del mundo “no cortesano”) apuntan a un estilo de vida y pensamiento menos barroco, mas coherente con los nuevos horizontes que están quedando atrás”.

“Atraídas por el auge del mundo no cortesano”. En la frase señalada , la autora cae en el lenguaje historiográfico más duro y más tradicional. A pesar de presentar un trabajo lleno de metáforas notables, su rostro más positivista dice presente. Y claro, toda “venta” historiográfica que tenga un lenguaje no histórico deja de ser histórico...¿se entiende?
A continuación, llegamos a un momento de nivel superlativo. Por ahora dejaré de dar la lata, y le entrego en sus manos este par de párrafos donde se puede dimensionar es fuerza de las palabras que señalaba Neruda. Atentos señores lectores, atentos:

“La crítica al sistema es dura en sus términos iluministas, dura también desde “abajo” aunque no en un sentido revolucionario como tal sino más bien en un sentido resignado, que va a la defensiva en un mundo cruel, la crítica no es prepositiva sino más bien paliativa y educativa, el cuento es reflejo de la vida misma, el cuento es guía y proverbio”.

“Adelante, el mundo una vez más a nacido, la profundidad del nuevo espíritu calara profundo en la nueva manera de concebir el debate al punto de convertirse en un nuevo paradigma, la crítica se ha vuelto un estilo de pensamiento; el método científico .Así de fructífero es el llamado “Siglo de las luces”. Ciencia, artes, leyes, religión, nada quedará fuera y todo estará envuelto en una dialéctica de no parar”.

Ufff, después de leer esto uno vuelve a creer en la historia...¿o no?

Lamentablemente, llegamos al final. Sin embargo, dejo con ustedes las conclusiones de tan particular trabajo. Afine su lectura, pues será testigo de recursos literarios impresionantes. Por un lado, la esperanza en el hombre y su capacidad crítica, una verdadera apología a la razón y los desafíos de la revolución. Cuestionamientos propios de un trabajo histórico por otro lado. Y finalmente....la mula histórica presente en todos los trabajos del Limon Cooller.

“Pero atención, nunca perdamos de vista al hombre que surge como semilla viva de esta historia, un hombre lleno de conflictos y tensiones entre los nuevos tiempos y la vieja época”.

“La revolución misma trae nuevos desafíos difíciles de abarcar teniendo en cuenta que la mayoría de las mentes vive en una época más antigua y que los mismos sabios serían llevados muchas veces por las circunstancias, la modernidad avanza muy rápido, la fruta a crecido mucho, ¿ Como comerla, repartirla, conservarla?. He ahí el dilema, aún no resuelto”.

Lo más destacable de éste trabajo, es que conjuga la poesía con la historia. Nos entrega un nuevo referente dentro de la mula histórica. Así es que ya lo sabe señor lector, cuando deba entregar un ensayo, y sus ideas se hayan marchado a Combarbalá, saque desde el fondo de su alma las palabras, el resto viene por añadidura...cuando vea que se acerca la hora de entrega del trabajo sus palabras fluirán solas.

Olvídense de las décimas de Violeta Parra, ha nacido un nuevo referente en la poesía nacional.

Comité Editorial Limon Cooller 2007.

domingo, 12 de agosto de 2007

"Entre la Tierra y el Cielo". De Francisco Rojas.

ENTRE LA TIERRA Y EL CIELO
Influencia terrateniente y religiosa en la sociedad colonial.


Entre la tierra y el cielo, de esa manera se configuró la sociedad colonial de nuestro país.

Toda la conformación social del siglo XVII en, aunque no lo crean, ¡¡¡3 PÁGINAS!!!

PALABRAS CLAVE:
Siglo XVII, terrateniente, mestizo, colonia, iglesia, tierra… tierra, tierra y mucha tierra, cielo, sociedad, costumbre, poder (¿búsqueda de poder en la Colonia?, jajaja)

ABSTRACT:

This is the window... ehm... summer camp?

En este, el segundo trabajo historiográfico que la honorable Academia de Altos Estudios Etilísticos se digna a criticar, tenemos a la nueva lumbrera de la intelectualidad etil: Francisco “el masoquista” Rojas. Este ayudante superdotado (o como dicen otros, TONTO, TOOONTO), además de tener labores que requieren mucha destrucción neuronal (como lo es destruir a sus jóvenes alumnos con rojos), se da el gusto de cultivar su mente al tomar 7 ramos (solo por curiosidad y amor a la sabiduría), tocar en una orquesta filarmónica (malas lenguas hablan de una banda de mala muerte, pero eso no es así), hablar varios idiomas (donde el INGLÉS es su lengua predilecta, demostrado en contadas ocasiones ante el test UC) y hacer acciones benéficas (hacer clases en un preuniversitario voluntario… bueno, dicen que hace clases).

Como podrán notar en las siguientes líneas, es un trabajo de lujo para ser criticado, vilipendiado y destruido; digno de tan alto personaje.

En primer lugar el intelectual comienza exponiendo su tesis principal, tan profunda y controversial que aún genera escozor entre los académicos de la Historia: “Entre la tierra y el cielo, de esa manera se configuró la sociedad colonial de nuestro país.”. Simplemente visionario… no se puede debatir lo elemental de esta tesis para la conformación del pensamiento occidental en la actualidad. De hecho, hasta la Escuela de los Anales le debe mucho, sin siquiera darse cuenta.

Empero (siguiendo al notable pensador anterior), su sesgo comunista (al haber sido un muchacho del GAP) lo limita. Leyendo sus líneas de trabajo comprendemos a Gabriel Salazar, quien juzgó a nuestro camarada de “comunistoide -lanoso trasnochado de baja calaña”. He aquí una cita reveladora: “La aristocracia se vio profundamente beneficiada por los frutos de esta generosa y lejana tierra, el sector del “bajo pueblo”- por así llamarlo- vivió determinado al trabajo de por vida en las haciendas del sector más rico de la población. Ahí cada uno formó su mundo determinado por las circunstancias que lo rodeaban.” Sin dudas una cita polémica y sin bases. ¿Cómo acusar a nuestra noble aristocracia local de tal aberración? ¿Cómo decir que nuestros hidalgos vascos vinieron a explotar, tanto la tierra como a la gente del bajo pueblo? Estas son afirmaciones de rigurosidad mínima, lamentables. No sólo eso, inclusive plantea que: “existía una población extremadamente pobre encargada de las labores agrícolas, con sus costumbres determinadas por el hecho de ser parte de los dominados.” Como poner esta idea y no pensar en el carácter del indio y el mestizo, seres por confluencia social flojos y cobardes… el señor Rojas olvida acá los estudios de Frenología y Razas del estimado estudioso Dr. Coyoma.

En paralelo, para peor, demuestra su profunda visión hereje y atea (y así choca contra nuestros valores cruzados), al plantear que el mundo de la época embobado por la religión, siendo que todos habían escuchado la palabra del señor y por eso les gustaba ir tanto a misa; tal como dice otro gran académico, el maestro Coco Pardo. Pero pese a lo anterior comprende nuestro estudioso comunistoide que nuestras mentes son inferiores, por lo que clarifica constantemente sus “iluminadas” ideas: “Ambos sectores, vivieron además inmersos en un clima de una profunda influencia de la iglesia católica (he aquí el cielo...), en una época en la cual ella revestía una importancia sin parangón alguno…”. ¡Gracias a esta aclaración comprendimos el título! Gracias camarada.

Más adelante su rol educador, aumentado por sus estudios ayudantísticos, se ve reafirmado con la reiteración constante de ideas, comentarios y conclusiones realmente básicas (perdón, supremas): “ …podemos extraer que la responsable de la configuración de la sociedad y del tipo de hombre colonial es la tierra, específicamente la riqueza que representaba en esos años. Existían según él dos bloques que conformaban la sociedad, los dominadores y los dominados, pero realmente ¿qué es lo que determina esta bipartición social?, la respuesta no es otra que la tenencia de la tierra.” ¿Está claro ahora señores?

Y si alguna duda puede tener el lector sobre “quién” es el culpable del desarrollo de una sociedad tan monstruosa… este académico nuevamente nos ilumina: “pues en ella se demuestra el afán discriminatorio de la sociedad y su eterna protección del orden que permitía el auge de una parte de ella (me refiero a la parte aristócrata)”. Este trabajo, además de revelador y brillante, es a prueba de no-ayudantes.

Es notable anotar otra fuente de comentarios constante, el mítico Barros Arana. Sin él, este estudio sería una apología a la Iglesia y a sus ritos místicos y fanáticos. Gracias al intelectual decimonónico este escritor contemporáneo puede exponer ideas tales como “¨[Barros Arana] Señala a estas fiestas supersticiosas como las que afianzaban una mentalidad exageradamente religiosa en la sociedad de la época.”; con una base documental irrefutable.

Para finalizar este análisis, la ayudanta, perdón, Rojas, termina llegando a una conclusión que ha causado revuelo. Una frase de tal peso que puede compararse a la “Larga Duración” de Braudel o a las “Invasiones Bárbaras” de Lot: “[La conformación de la sociedad colonial] Cumplió su cometido en uno y otro lado. Unos justificaron su poder y los otros simplemente esperaron ver el cielo.” Ni el mismo Góngora lo podría haber dicho de manera más prístina.

Comité Editorial Limon Cooller 2007.

viernes, 10 de agosto de 2007

“El avión, mucho más que un simple medio de transporte”. De Arcel Gallegos.

Empero, ¿cómo alcanzar ese mundo azul, inmensamente atrayente pero tan mezquino, que es el cielo? ¿Cómo lograr jugar con las nubes y ser acompañante de las aves? ¿Cómo estar más cerca de Dios?

La historia del avión...¡¡¡En sólo diez páginas!!!


Palabras clave: EMPERO (ahí se dará cuenta señor lector), sueño, locura, leyes físicas, leyes de mercado, cualquier tipo de preguntas chantas y demases, cuchuflí, Chillán, tecnicismos llevados al extremo, Nick Riviera, Tractor amarillo.

Abstract: Obladi oblada life goes on bra, Lala how the life goes on, Obladi Oblada life goes on bra, Lala how the life goes on.

Damos inicio al Limon Cooller 2007 con el siguiente trabajo. Lleva por título “El avión, mucho más que un simple medio de transporte”, y es obra intelectual del señor Árcel Gallegos en el marco de la monografía “Intercambio y progreso material”. Lo increíble de ésta obra no son sus diez páginas plagadas de una amplia gama de recursos para vender la mula, ni sus punzantes preguntas en torno a la locura, el cielo y, aunque cueste creerlo, Dios. No señores, lo más destacable del presente ensayo fue su origen, pues el mismo autor confesó que su intención fue estudiar el impacto del tractor dentro de la agricultura. Incluso, ya había logrado ponerse en contacto con su amplia parentela chillaneja (la cual, dicen las malas pero certeras lenguas, crece día a día como la espuma), a fin de conocer en terreno los alcances de dicho invento. EMPERO, (como para empezar a ponerse a tono con el trabajo) el apremio por producir rápidamente un escueto pero significativo trabajo, lo hizo inclinar su mirada hacia la bóveda azul, y buscar en ella algún elemento atractivo para plasmarlo en el papel. Así entonces, después de caminar algunas cuadras en esa actitud, fue como se tropezó con un grifo, pues, como podrán notar, llevaba la vista pegada en las alturas. Pero nuestro autor no se dejaría llevar por los tropiezos, una vez que pudo reponerse y plantar ambos pies en el asfalto, cruzó por su cabeza aquella pregunta que muchos se hicieron a lo largo de la historia, y que sólo un puñado logró responder.

Prepárese para este viaje sin escalas a través de la historia, donde subir al avión será muy complicado...pues, como le dije, no hay escalas...

Partamos refiriéndonos al índice. Creo que analizando letra a letra podemos dimensionar lo particular de este trabajo. Nuestro autor se mareó con las alturas, y prácticamente se “voló” en la estructuración de su trabajo. Después de todo, creemos que se pone a tono con la idea del Avión, y logra alcanzar por lo menos 10.000 pies de creatividad.

1) Introducción

2) Mucho más que una locura…un sueño hecho realidad.

Inicios de la aviación, características del avión

3) ¿Para qué volar? ¡Quiénes se atreverán a emplearlo!

Análisis de las razones del invento, segmentación de los usuarios.

4) Aviones, aerolíneas y viajes… ¿hay diferencias?

Surgimiento de aerolíneas y marcas, tácticas de enganche.

¿Notable no? En este momento las palabras sobran. Por favor, juzgue usted.

En el siguiente extracto, el autor juega con una multiplicidad de factores. Por favor, ponga mucha atención:

“El hombre, al ser un animal limitado por el signo de las leyes físicas y de los márgenes de la evolución humana, está incapacitado de alcanzar distancias que puede sentir muy cercanas. Solamente su reino se limita al de la tierra, a todo lo sólido. Sin embargo puede percibir claramente la inmensidad de las grandes concentraciones de agua, como también el infinito y fabulosos cielo”.

Simplemente genial. ¿No cree lo mismo? (no se preocupe en contestar, éstas preguntas están para hacer más cercana la redacción, nada más)

Y aquí llegamos a esos 10.000 pies de creatividad señalados más atrás, pues el autor logra abrocharse el cinturón y empinar su monoplaza hacia las mismísimas estrellas. Ni siquiera los Halcones de la FACH son capaces de hacer una pirueta como ésta. Por favor señor lector, asegúrese que las mascarillas de oxigeno estén a su alcance:

“Empero, ¿cómo alcanzar ese mundo azul, inmensamente atrayente pero tan mezquino, que es el cielo? ¿Cómo lograr jugar con las nubes y ser acompañante de las aves? ¿Cómo estar más cerca de Dios?

Esa es la esperaza ilusa y a la vez interminable. No es algo biológicamente posible, como en el caso del agua. Pero la porfía, la perseverancia y la inacabable imaginación le permite alcanzar este objetivo primigenio: aunque muchísimos años después de su primer sueño aéreo”.

Imprescindible, sencillamente de un nivel superlativo.

Otro pasaje indispensable de la obra es el que sigue.

“Muchas leyendas y mitos de la antigüedad cuentan historias de vuelos como el caso griego del vuelo de Ícaro, pues el hombre trató desde estos tiempos remotos de imitar el vuelo de las aves”.

Se puede establecer cierta relación con otro personaje que también imita a las aves. El señor Pedemonte fue el pionero en la imitación de la avestruz, hecho que se complementa con su vanguardista koala realizado en sus años de niñez. Sin embargo, el autor no toma en cuenta dichos datos estadísticos vitales para realizar el análisis.

En todo caso, no deja de ser divertido imaginarse a un tipo vestido con túnicas aleteando para buscar altura en plena caída libre.

No podía estar ausente en la obra de este autor, los tecnicismos in extremis, herencia de su pasado biólogo donde “la figura de cuatro lados exactamente iguales” marcó a fuego su producción intelectual. Por lo demás, estamos frente a un recurso muy utilizado dentro de la “nueva historiografía etílica”. Llegado el momento en el cual las ideas se fueron en el primer vuelo a Tokelau, y avanzar en la redacción se hace cuesta arriba, no está nada de mal rellenar con un párrafo como el que viene a continuación:

“Podemos exponer una árida y compleja cronología, pero nos place más entregar la explicación “física” del por qué este aparato logra el vuelo. Este análisis, creemos, tiene una mejor finalidad que simplemente exhibir datos e hitos sin fundamento real. Para que un avión sea tal, además de las características ya mencionadas, debe estar “provisto de clásico motor alternativo de hélice avanza por la tracción de ésta”. La fuerza sustentadora del aparato radica en la forma de sus alas, en lo que técnicamente se designa como el “perfil de ala”. Esta tiene una cara curva, la superior, y otra plana o casi plana.

Ahora, “cuando se mueve el aire en torno al ala, debe hacerlo de tal modo que si dos partículas se separan en el borde anterior deben encontrarse en el borde posterior al mismo tiempo. Puesto que la cara superior es de curvatura, y por tanto superficie, mayor que la inferior, la partícula que la recorre describe una trayectoria más larga que la otra y en el mismo tiempo, esto es, con mayor velocidad”.

Las razones primordiales para la generación del avión, a nuestro parecer, no pueden ser otras que las del sueño. El eterno afán humano de alcanzar lo inalcanzable, de tomar lo indebido”

Habrá notado el autor que incluso para nosotros fue bastante beneficioso. Sin poner este extracto (el cual ni siquiera lo leímos), nuestra crítica ya hubiera terminado hace bastante rato, y usted ya tendría cosas más útiles que hacer.

Al tocar la importancia de la aviación dentro de la guerra, el autor comete un error del tamaño de un Airbus. Afine la mirada señor lector, sabemos que lo podrá detectar:

“Cuando llegó la paz se adaptaron algunos bombarderos y comenzó a operar el servicio de transporte aéreo entre París y Londres”.

El autor deja de lado un aspecto fundamental dentro de su análisis. Al hablar de París y Londres no toma en cuenta a Talca, por lo cual su argumento queda automáticamente desacreditado. Grave error, más bien, infantil error.

Lamentablemente el viaje llega a su fin. EMPERO, dejamos a su disposición el párrafo que cierra el trabajo del señor Gallegos. Por favor, perciban en toda su magnitud el nivel que puede alcanzar la desesperación por terminar un trabajo a eso de las cinco de la mañana:

“Sin embargo estas evoluciones no fueron realizadas por simple filantropía, o por simple curiosidad intelectual de ciertos magnates. Estas correspondían al competitivo mercado de la aviación, y como tal, provenía del mundo empresarial. Grandes empresas, con inmensos recursos, comenzaron a expandirse, y con ello, a investigar por más y mejores aviones, por más medios de transportar, de la forma más barata y cómoda al mayor número de pasajeros.

El resultado fue la generación de un nuevo tipo de aviones, de grandes dimensiones, como el fantástico Airbus 380, que pasó a convertirse en la nave de pasajeros más grande de la Tierra. Con esta mejora, nuevamente la guerra por el aire a comenzado, con nuevos bríos y más y más publicidad.

Esta última es de una riqueza increíble, pero en el pequeño espacio de esta investigación es, aparte de una burla a tanta variedad, una falta de seriedad sin límites.

El sueño de volar, por lo visto, no ha aminorado… Ahora buscamos volar cada vez más alto, con más comodidad y más rápido”.

Creemos que ni en el mejor de los escenarios podríamos haber empezado con un trabajo tan indicado como el expuesto. Ni Troy McClure sería capaz de hacerlo mejor.

Comité Editorial Limon Cooller 2007.